domingo, julio 22, 2007

LA PROSPERIDAD FALAZ

Caricatura Republicana siglo XIX,
hace referencia a la manumisión
de la esclavitud y la abolición del tributo
gracias a los ingresos del guano.

No es novedad que el guano encontrado en las costas del Perú a mediados del siglo XIX hiciera de su historia pieza única en América Latina, pues le permitió la hazaña de cancelar su deuda pública y de engancharse en una nueva y mayor deuda. Sin embargo, un breve recuento de la historia de esta riqueza podrá situarnos mejor dentro del contexto de este periodo republicano, que se inicia alrededor de 1840 y concluye en los inicios de la guerra con Chile.
Razones climáticas y en última instancia oceanográficas fueron las responsables de que miles de pájaros piqueros, alcatraces, cayones y guanayes hicieran de las islas costeñas su hábitat ideal. La acumulación de excremento de estas aves formó verdaderos yacimientos, en algunos casos, hasta de 3 metros de altura. El guano se convirtió en un compuesto de alto contenido de nitrógeno más fácilmente absorbible que los fertilizantes de las plantas. Para entonces, parte de Europa (Inglaterra) y Norteamérica habían revolucionado la agricultura orientándola racionalmente a la producción masiva de alimentos. En efecto, el guano fue, por ejemplo, el causante de que el trigo, centeno, la avena y el ganado prosperaran e incrementaran su producción de manera constante a todo lo largo del Reino Unido hasta fines de la década de 1872 contribuyendo así a su autoabastecimiento.

Porqué llamar a este periodo "Prosperidad Falaz"
Es el periodo donde el Estado peruano recibió grandes ingresos económicos por el comercio del guano y del salitre; pero que no fueron invertidos en impulsar una economía capitalista nacional. El estado peruano invirtió esos ingresos en obras improductivas generándose una economía dependiente del capitalismo inglés por préstamos, importaciones, etc. Esta denominación fue acuñada por Jorge Basadre.

PANORAMA MUNDIAL
Desde fines del siglo XVIII, las potencias europeas y norteamericanas, comenzaron a sentir los efectos de la revolución industrial; en estos países se experimentó un considerable incremento demográfico, la llegada de las industrias y la proletarización significaron menor capacidad productiva en los campos, además de las migraciones a las ciudades, todo ello conllevó a la merma de la producción agrícola. En tal sentido, el aumento poblacional no estaba en proporción a la producción alimenticia; así, la hambruna generalizada en Europa y la poca calidad de sus alimentos hizo que los científicos busquen algún método para que sus campos agrícolas rindan más.
Para este momento algunos científicos peruanos habían dado a conocer en Europa, las propiedades de este fertilizante y su efecto multiplicador en los campos agrícolas. Rivero de Ustariz, arequipeño, quien realizó estudios de mineralogía y botánica junto a Alejandro Von Humbolt, había publicado en Europa un estudio sobre el guano de las islas del litoral peruano, destacando su alto contenido de fosfato como propiedad que oxigena la tierra e incrementa la producción. Los embarques iniciales se hicieron en 1841 a Inglaterra, a manera de ensayo, resultaron tan alentadores que pronto desatóse una gran demanda en el mundo por el guano del Perú.

jueves, junio 21, 2007

El salitre y guano peruano-boliviano en los planes ingleses de 1880

Editorial del diario "The Bullonist" sobre la Guerra del Pacífico
Esta editorial del diario británico "The Bullonist" publicado en la ciudad de Londres en 1880, Inglaterra desnuda su apoyo incondicional y el interés supremo sobre los territorios salitreros y guaneros de Perú y Bolivia respectivamente, además de la influencia inglesa en las decisiones políticas y diplomáticas que asumiría Chile algunos años despues, prestemos atención a la propuesta de ceder a Bolivia salida al pacifico a través de Arica......

"Habiendo Chile, por el éxito de la guerra, tomado posesión de la costa de Bolivia y de la provincia toda de Tarapacá en el Perú, interesa evidentemente a sus habitantes y a todas las naciones civilizadas y progresistas que lo posea permanentemente y que su Gobierno administre aquellos territorios.
El territorio boliviano contiguo a Chile, prácticamente no forma parte de Bolivia; está habitado únicamente por súbditos chilenos y separado del Estado a que pertenece por una inaccesible cordillera de montañas.
Su puerto en Antofagasta no sirve para la importación ni para la exportación del extenso interior de Bolivia, siendo el puerto de Arica, en el Perú, por donde Bolivia tiene su entrada y salida al Pacífico.
No se disputará que Bolivia tiene derecho a un puerto en la costa del Pacífico y la conveniencia de las cosas demuestra que debería tenerlo donde la naturaleza se lo ha dado con tanta justicia.
Dando a Bolivia una pequeña faja de territorio en el Océano Pacífico, incluyendo el puerto de Arica, será un excelente medio entre las dos repúblicas hermanas y la colocarán en estado de aumentar sus grandes recursos interiores por un puerto pequeño, seguro o independiente en la costa del Pacífico.
Suponiendo tal modificación de frontera como uno de los resultados probables de la guerra, la provincia de Tarapacá será separada de la República Peruana.
En la costa y en las islas adyacentes se encuentran los grandes depósitos de guano, hipotecados especialmente a los tenedores europeos de bonos por un empréstito que asciende ahora en capital e intereses atrasados a más de £ 40.000.000.
En el interior de esta provincia están los grandes depósitos de nitrato, en los cuales principalmente los ingleses han invertido £ 4.000.000.
Hasta el presente, como decíamos la semana pasada, estas grandes riquezas naturales, a causa de la mala administración del Gobierno Peruano, han sido para el país una maldición en vez de una bendición.
Si en el tratado de paz que debe hacerse luego entre Chile, Bolivia y Perú, el último cede irrevocablemente a los tenedores de bonos todos los depósitos de guano y nitrato existentes en la provincia de Tarapacá, recibiendo en cambio un finiquito de toda de deuda externa y certificados de nitrato, de manera que el Perú pueda comenzar una vida nueva, libre de toda dificultad financiera, habrían buenas esperanzas de la regeneración del país, porque el Gobierno y el pueblo aprenderían esta saludable lección: que una renta procedente de la industria honrada tiende más a la prosperidad permanente de una nación que todas las minas de oro y riquezas excepcionales.
La vecina república de Chile es un brillante ejemplo entre los estados sudamericanos de los benéficos efectos que provienen de la honradez, industria y probidad.
Bajo un gobierno semejante, los tenedores de bonos peruanos tienen la mejor garantía de que sus derechos serán respetados y los depósitos de guano y de nitrato administrados de manera que den a sus propietarios reales un pago sustancial.
Creyendo que este fin, que deseamos se llevará a cabo y que establecerá una paz permanente entre Chile, Perú y Bolivia, pedimos la anexión de Tarapacá a Chile, dando en cambio a Bolivia el puerto de Arica y al Perú el finiquito de su deuda externa.
Después del vergonzoso camino que el Perú ha seguido con sus acreedores, no puede esperar que se le trate como si hubiera sido siempre un Estado honrado.
No atraerá las simpatías del mundo civilizado por más que proteste; y Chile, el Estado vencedor, tiene ciertamente títulos para exigir la compensación por sus gastos y pérdidas”.

jueves, junio 14, 2007

1947 AÑO CRÍTICO

A pesar de la ilegalidad establecida en la constitución de 1933 el Apra logró hacerse espacio dentro de los gobiernos democráticos de Manuel Prado Ugarteche y Bustamante y Rivero, periodo conocido como "la Primavera Democrática" hasta llegó a controlar el congreso de 1945 gracias al "Partido del Pueblo" luego de encabezar el Frente Democrático Nacional (FREDENA) - alianza que llevó al poder a Bustamante y Rivero- dos años después la historia era otra.........


1947 ....La política Económica intervensionista promovida por el APRA desde el congreso, desequilibró la balanza comercial y fiscal del Estado generando una profunda crisis que se expresó en descenso de las exportaciones, la devaluación monetaria y el aumento de precios de los artículos de primera necesidad. En este contexto, el APRA responsabiliza de los desaciertos económicos al presidente Bustamante y Rivero.
Pedro Beltrán, diputado opositor del régimen y crítico de las acciones apristas, decidió organizar un frente llamado “Alianza Nacional” con el objetivo de frenar la política reformista de Bustamante y combatir directamente desde el parlamento al APRA. Para este momento el diario “La Prensa” propiedad de Graña Garland se había convertido en el valuarte de la oligarquía y el medio que denunciaba constantemente los actos de corrupción y nepotismo en los cuales el Partido del Pueblo estuvo directamente involucrado, por esta razón, los apristas intentaron neutralizar las constantes acusaciones de la prensa a través de la Ley de Imprenta, ley que atentaba contra la libertad de expresión y que fue rechazada de plano por la alianza de Beltrán. La oposición aumentó con el Contrato de Sechura (apoyado por el APRA a cambio de mayores regalías para el estado) pues la oligarquía denunciaba el entreguismo y solicitaba un mayor protagonismo de los capitales nacionales. Tras el asesinato de Francisco Graña, director del diario “La Prensa” la muerte fue adjudicada al APRA. La presión de la oligarquía, a través de la Alianza Nacional, y la prensa defensora de los exportadores llevaron al presidente Bustamante a tomar la decisión de separar de su gabinete a los representantes apristas. La relación entre el Partido del pueblo (APRA) y Bustamante fue insalvable.

En los primeros días de octubre de 1948 los apristas alentaron una sublevación de La Marina de Guerra en el Callao. Tal acto fue reprimido con severidad por el gobierno suspendiendo de inmediato las garantías constitucionales y reanudando la persecución a los militantes apristas. Unas semanas después se sublevaba en Arequipa el que fuera ministro de Hacienda del régimen: Manuel A. Odría. Fue el final del esfuerzo fallido por instaurar un régimen democrático en el Perú y el inicio de la dictadura militar odriísta que se prolongó hasta 1956.
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sábado, junio 09, 2007

la influencia fascista y los partidos Políticos protagonistas del tercer militarismo


Foto: recibimiento de la misión militar italiliana
por la delegación peruana fascista
(gobierno de Oscar r. Benavides) Archivo courier.
Al caer la bolsa de valores de Nueva York, se genera caos y pánico financiero no sólo en Norte América sino también en los países como el Perú (dependientes de este capital). El gobierno de Leguía se mantiene en base a empréstitos norteamericanos, al iniciarse la crisis los préstamos cesaron, se paralizan las obras públicas, quiebra la banca nacional, disminuye las exportaciones lo cual genera desempleo y movilización social. En Agosto de 1930 el comandante Sánchez Cerro - respaldado por la oligarquía civilista- derroca a Augusto B. Leguia a causa de la crisis mundial del capitalismo.
Los efectos se sintieron en todo el mundo, la crisis del capitalismo llevó a las clases dominantes o grupos de poder buscar un medio para detener o neutralizar las demandas laborales de los trabajadores y la paralización de fábricas; así hace su aparición en Italia el Fascismo-fundado por iniciativa de Benito Mussolini, después de la Primera Guerra Mundial- Movimiento político y social de carácter totalitario y autoritario que recurre a elementos ideológicos y nacionalistas para neutralizar los movimientos sociales.
El APRA de Haya de la Torre y el Partido Unión Revolucionaria de Sánchez Cerro, son los partidos protagonistas del Tercer Militarismo y reciben desde diferentes perspectivas clara influencia fascista. A mediados de la década del 30 del siglo pasado llegó el fascismo al Perú el cual sirve a los intereses de la oligarquía contra los movimientos sociales dirigidos por la CGTP y se expresó nítidamente en la dura persecución contra los opositores del gobierno. El partido Urrista de Sánchez Cerro de clara tendencia fascista, enfrenta a los apristas en Trujillo y desencadenan la masacre de Chan Chan, además se emiten leyes orientadas a reprimir los levantamientos y deportar a los opositores del régimen. Durante la prolongación del gobierno Urrista, Benavides contrata una misión italiana para reformar la guardia civil y crea un Batallón de asalto para enfrentar revueltas sindicales además de aplicar una política asistencialista al crear comedores populares o el seguro Social Obrero. El APRA mismo respalda a la pequeña burguesía. En diciembre de 1931 Haya de la Torre y los militares Cdte. Beytia y el Crnl. García Godo planean el ascenso al poder mediante el Putsh (golpe militar con apoyo social) propio del fascismo. El APRA movilizaba simpatizantes agrupados en cuadrillas militarizadas, en brigadas de jóvenes apristas, postulaba un consejo económico que, desde el estado, concilie las diferencias de la clase social (corporativismo fascista). Así la influencia fascista va a marcar a los partidos políticos de la época.

martes, mayo 29, 2007

El TERCER MILITARISMO: La Alianza Oligarquía - Militares

POR EL LIC. HENRY ZAPATA PALOMINO
El colapso del leguiísmo fue celebrado por los Sanchez cerristas como “el fin de una dictadura” y como prueba del desfogue antileguísta, se creó un “Tribunal de Sanción” que se encargó de perseguir a todos los que se beneficiaron con el fenecido régimen. Sánchez Cerro estaba obligado a resolver las demandas populares a través de medidas de emergencia; la abolición de la ley de conscripción vial y “el manifiesto de Arequipa” así lo demostraron.
Sánchez Cerro, quien había señalado su intensión de convocar a elecciones de inmediato, dio muestras de querer quedarse en el poder lo que motivó a varias intentonas golpistas que obligaron a su renuncia y retiro del poder en abril de 1931.
Para aquel entonces se concluía el estatuto electoral elaborado por ocho intelectuales de diferentes tiendas políticas. Este estatuto fue toda una innovación en nuestra historia electoral pues el proceso electoral estaría desligado del poder ejecutivo, sería mediante un padrón electoral y mediante el voto secreto para elegir en forma simultanea a miembros del congreso y al nuevo presidente del Perú.
Para las elecciones de 1931 destacaban las candidaturas de Sánchez Cerro por los urristas y Haya de la Torre por los apristas. El resultado fue favorable a La Unión Revolucionaria con 152 062 votos contra los 106 007 votos para el APRA. Los apristas no solo no reconocieron el resultado, sino que declararon su franca rebeldía y confrontación con el nuevo mandatario el punto de declarar “EL presidente Moral del Perú” a Haya de la Torre. El desconocimiento y enfrentamiento de este proceso electoral introdujo al Perú en una nueva y turbulenta etapa de su historia.
Para Jorge Basadre, desde el golpe de estado de 1930 hasta el asesinato de Sánchez Cerro, se sucedieron cuatro momentos muy marcados:

a) El confuso periodo de la junta de gobierno dirigida por Sánchez Cerro (del 22 de agosto de 1930 hasta el 1 de marzo de 1931)
b) El periodo de la frágil estabilidad de la segunda junta de gobierno que va hasta diciembre de 1931 - la junta civil de Arequipa, presidida por Samanez Ocampo-.
c) El periodo pre revolucionario aprista propiciado por los resultados electorales y prolongados hasta marzo de 1932.
d) La guerra civil, marcada por la revolución de Trujillo y seguida por una serie de atentados que concluyeron con el asesinato de Sánchez Cerro en abril de 1933.

En el aspecto económico, el repliegue del mercado mundial tras la crisis de 1929 primero y la Segunda Guerra Mundial después, nuestro país empezó una tímida política de apoyo a la industria nacional. Respecto a la devaluación monetaria vivida por la caida de la bolsa de valores de Nueva York, el estado peruano incrementó la política proteccionista a su industria. A partir de 1930 el Perú pasó por un doble proceso económico: las actividades predominantes del pasado (minería y agro exportación) se retrajeron mientras que las actividades de mediana y pequeña escala (de mejor redistribución y mayor empleo de fuerza laboral) se incrementaron.
Ideológicamente, los años 30 se caracterizan por el aparente fascismo en el que se sumergió la clase gobernante peruana. Es cierto que en estos días se incrementaron los simpatizantes fascistas y que se publicaron una serie de textos de abierta simpatía al fascismo y al nacismo pero es muy complicado en realidad explicar estos conceptos en un país sin mayor base ideológica ni doctrinaria para la época. Tanto Sánchez Cerro como Benavides han sido sindicados como gobernantes fascistas por sus vínculos con la Unión Revolucionaria, sin embargo las relaciones entre uno y otro no fue siempre la mejor, sobre todo porque durante esta época no se aceptó el funcionamiento de partidos políticos en general. Los mismos ideólogos fascistas señalaban que el Perú no estaba preparado para un gobierno de este tipo, he inclusive algunos consideraban a Benavides como un incapaz para aplicar dicha doctrina. Respecto a la Unión revolucionaria, nunca fue tomada en cuenta por los diplomáticos italianos y el propio Luis Flores –quien se definía como fascista- fue poco conocido debido al escaso arraigo popular con el que contaba en el Perú.

martes, mayo 08, 2007

EPOPEYA LA VERSIÓN DE UN SOLDADO CHILENO


Quisiera comentar brevemente, el significado que tiene para el Perú, la emisión del documental chileno Epopeya, que se acaba de estrenar la semana pasada en Chile, y en la cual se intenta presentar una “nueva visión” de la guerra del pacífico, ahora vista desde la “supuesta” perspectiva de un soldado, cuyo cuerpo se encontró en Lima ciento veinte años después de la guerra.
El documental versa entorno a la supuesta lectura que le da aquel soldado chileno a la guerra del pacífico. En principio, hay que reconocer que para dicho documental se ha considerado, opiniones serias y diversas de los tres países involucrados en el conflicto Chile, Perú y Bolivia; aunque no se ha hecho un deslinde o aclare entre los comentarios vertidos por los probos profesionales y la narración del soldado desconocido, dicho de otra manera, mezclan ficción con interpretación histórica, lo cual genera especulación, respecto al mensaje subliminal que pueda guardar este documental y que ya se viene comentando en algunos círculos. Este manejo de la información -sea involuntario o con razón de causa- permite tener cierta libertad subjetiva (si cabe el término) al momento de presentar la información e interpretación de los hechos. Por ejemplo lo que llamó mi atención, es el hecho que, chile insiste en fijar como causa desencadenante del conflicto la confabulación diplomática entre dos países, que se unieron en contra de la soberanía e intereses chilenos, esto en el discurso del soldado. Mientras que, los Historiadores invitados de los tres países, han coincidido en indicar como causa principal, el tema económico, es decir, el problema salitrero y los intereses de los diferentes consorcios que manejan el mercado salitrero a nivel mundial. Estos contrastes lo vamos a observar en algunos pasajes del documental que terminan por confundir al receptor de la información. Además, se presenta una visión muy reducida, casi miope de lo que fue el combate de Iquique, si bien es cierto, se ensalza la imagen humanista y caballeresca de Grau además del heroísmo de Prat, no se tomó en consideración la otra faceta del combate, la que protagonizaban en ese mismo momento la Independencia y la Covadonga, me refiero, al naufragio de nuestra mejor embarcación “la Independencia” y el acto cobarde de los soldados Chilenos de ultimar a tiros desde la borda del buque de madera a los marinos peruanos náufragos, .
En fin, no quiero extenderme en mi comentario, simplemente quisiera fijar mi posición respecto a lo que debería hacer el Perú; en principio seamos concientes que históricamente hemos tenido a los diplomáticos menos exitosos de la historia americana y me atrevería a decir mundial, y actualmente estamos revisando la delimitación marítima con Chile, al cual, si nos ceñimos a la historia no se auguran buenos resultados. Por otro lado, debemos estar alertas, Chile ya lanzó el mensaje a través del documental: ¡por problemas diplomáticos comenzó la guerra del 79’!, esto debe tener respuesta inmediata, ¡no diplomática por favor!.... A algún disparatado nacionalista se le podría ocurrir “Guerra a Chile”, nada más alejado de la realidad. La respuesta debe darse a través de la misma vía, un documental serio, basado en hechos históricos contrastados y lo más importante, que tome como fuente directa a historiadores de los tres países involucrados quienes libremente fijen su posición y al final hallar consenso en busca de la objetividad histórica. Debemos olvidar resentimientos pasado, y analizar la historia como realmente es: la herramienta que nos permite aproximarnos a la realidad, para poder entender verdaderamente nuestro pasado, comprender nuestro presente y proyectarnos sin temor al futuro que hasta ahora nos es incierto.
Entender además, de una vez por todas, que perdimos la guerra por problemas que aún nos siguen aquejando, regionalismos, fragmentación, incapacidad programática de nuestros políticos, incapacidad política de cohesión social, marginación de clases populares ..… etc. Y no seguir culpando a Chile de nuestra merecida derrota. Llegó el momento de mirar a Chile como nuestro rival sí, pero competitivamente hacerle frente e intentar superarlo en todas las áreas, culturales, sociales, políticas, económicas..etc esa debería ser nuestra venganza, proyección o prestando el término de Flores Galindo, almenos nuestra utopía. Superar a Chile no es complicado compatriotas y lo mejor es que nosotros sí tenemos con qué hacerlo.

martes, mayo 01, 2007

ANÉCDOTA DE UN BRINDIS POR MIGUEL GRAU:HÉROE QUE DEJÓ HUELLA

Algunos años después de la guerra del pacífico tuvo lugar una reunión de altos oficiales militares argentinos y chilenos, en la cual ocurrió un muy interesante imprevisto...... Publicada por "El Heraldo" de Valparaíso el 25 de febrero de 1889. "El cónsul argentino en Chile, ofreció una comida a la oficialidad de la cañonera, a la cual asistió el Comandante General chileno. En ella se gastaron las mismas cariñosas atenciones, la misma franca cordialidad, la misma fraternidad abierta que siempre han encontrado nuestros huéspedes desde que entraron por primera vez en aguas chilenas, al fondear en Punta Arenas, y que han encontrado después en Talcahuano y en Valparaíso. Cuando se retiraron de la mesa del Cónsul, uno de los presentes propuso ir a vaciar la última copa de champaña al Club Valparaíso, el centro social más escogido tal vez de nuestra ciudad. Aceptada la invitación, todos se dirigieron al Club, donde los marinos argentinos fueron presentados a los que allí estaban, y donde se les atendió con la misma galantería, mientras se preparaba rápidamente la cena. Una vez en el comedor, y llenadas las copas de champaña, el caballero propuso vaciarlas en homenaje a un gran guerrero americano que simbolizaba la fraternidad de Chile y la Argentina, y cuyo nombre glorioso, que vivirá siempre en la historia y en el corazón de los dos pueblos, sería perpetuo lazo de unión para ambos: en homenaje al General San Martín. Como se ve, ningún recuerdo podía ser más cortés ni más oportuno en aquellos momentos en que se festejaba a oficiales de guerra argentinos. Se evocaba una gran figura de una epopeya común a Chile y aquella república, y se colocaba así, en momentos de expansión y de afecto, a chilenos y argentinos a la luz fraternal de una gloria común. Levantóse para contestar el brindis uno de los marinos argentinos, y pidió una copa por otra figura inmortal de la historia americana, por un héroe legendario, cuya gloria bastaba por sí sola para dar honor a un continente, por un marino que debió alumbrar al mismo océano en la reciente guerra del Pacífico, por uno de esos guerreros sublimes, ante los cuales el sentimiento de la nacionalidad desaparece para dejar sólo en el alma el sentimiento de la admiración. Todos veían ya brillar en los labios del marino argentino el nombre de Prat, y con la copa levantada esperaban que fuese pronunciado ese nombre augusto y querido, para dar expresión a los sentimientos generosos del entusiasmo y la fraternidad. Por un héroe eminentemente americano, continuó el marino argentino; por el inmortal marino a quien todos los que seguimos la carrera del mar debemos tomar como ejemplo y como modelo: por Miguel Grau. Difícil sería pintar la impresión que causaron estas palabras; una bomba que hubiese estallado en medio de la sala no habría producido un movimiento igual de estupor. Las copas volvieron a caer llenas sobre la mesa, y pasado el primer momento de asombro, que casi no había dejado lugar a indignación, circuló naturalmente por los asientos un aire amenazador, duramente reprimido por el hidalgo sentimiento de encontrarse los ofendidos dentro de su propia casa. El mismo Comandante argentino quedó sorprendido de la inesperada salida de su oficial, y notando la impresión desastrosa que sus palabras habían producido trató de salvar aquella situación imposible: “Señores, dijo, mi compañero se ha equivocado sin duda; poco habituado a los nombres, ha confundido seguramente el de Grau con el de Prat; su intención ha sido pedirnos una copa por Arturo Prat”. La explicación no era excesivamente aceptable; pero el autor del brindis se encargó de poner en claro las cosas: “No, señores, insistió; he dicho Miguel Grau, y no me he equivocado; mi intención ha sido beber una copa por Miguel Grau”. Aquello pasó de los límites de lo posible. Con secas y breves palabras de protesta, todos se retiraron de la sala. Era el único camino que quedaba, si no quería darse a esa absurda escena un desenlace sangriento. La cadena de la hospitalidad ató muchos brazos que en otras circunstancias, se habrían levantado como el rayo en pos de la ofensa”.